Elementos activos de la Andulación

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Elementos activos de la Andulación

 

LA VIBRACIÓN

La vibración aplicada por los sistemas de Andulación es muy distinta a cualquier tipo de vibración aplicada con otros tratamientos o terapias.

El primer cambio significativo es la posición horizontal del paciente, en lugar de vertical. De este modo los efectos inciden en todo el cuerpo de manera directa, obteniendo así resultados satisfactorios en distintas áreas.

Otro factor que diferencia a la vibración generada y aplicada por los sistemas de Andulación, es la característica de dicha vibración, que presenta dos propiedades singulares: la vibración sinusoidal y la vibración estocástica.

“El funcionamiento de la Andulación se basa en vibraciones que, a través de los receptores nerviosos de la piel, se transforman en señales eléctricas. Estas señales pueden dominar a otras señales en la médula espinal (por ejemplo, los estímulos dolorosos). Esto se debe a que las señales procedentes de los receptores mecánicos hacia el cerebro tienen prioridad en comparación a las señales procedentes de los receptores del dolor. También se estimula la producción de energía propia del cuerpo (ATP). El cuerpo necesita esta energía para aliviar el dolor de manera eficaz. Además de este importante aspecto neurofisiológico de alivio del dolor, se activa un segundo principio hormonal, que también es inherente al cuerpo, pues el efecto de las vibraciones libera endorfinas. Aplicadas con regularidad, mejoran el alivio de dolor”.

Vibración sinusoidal:

Cuando nuestro cuerpo recibe un estímulo de forma continuada, podemos decir que acaba “acostumbrándose” hasta dejar de responder, de reaccionar al mismo. Es por ello que las vibraciones generadas por Andulación, son emitidas variando su potencia dentro de unos intervalos de frecuencia, de manera que el cuerpo nunca asimile una emisión de vibración concreta y siempre responda al estímulo.

Por ejemplo, si establecemos la potencia de la vibración en 10 hercios, el sistema emitirá frecuencias en un intervalo de 7 a 14 hercios. A este tipo de vibración se la conoce como sinusoidal.

Vibración estocástica:

Así mismo, y con el mismo objetivo, el sistema nunca emite las vibraciones desde el mismo foco, variando las zonas de emisión para que el cuerpo no pueda habituarse y predecir el impulso vibratorio, manteniéndolo siempre alerta y, por lo tanto, sensible al estímulo. Estas vibraciones “impredecibles” se denominan estocásticas.

Para generar este tipo de vibraciones por todo el cuerpo mediante los sistemas de Andulación, los transmisores de vibración tienen distintos tamaños y están repartidos de forma estratégica por toda su superficie, con el objeto de conseguir la mayor efectividad del tratamiento en el menor tiempo posible.

EL CALOR INFRARROJO

Los sistemas de Andulación combinan la emisión de calor por infrarrojos de onda corta con infrarrojos de emisión térmica, con el objeto de favorecer la dilatación muscular y de los vasos sanguíneos.

Esto permite una mayor profundidad de penetración de las vibraciones en los tejidos, un mayor alcance de las mismas a zonas del cuerpo de difícil acceso y estimula la circulación de los fluidos corporales.

El calor de infrarrojos es un procedimiento terapéutico probado que permite el alivio del dolor y la regeneración. Seis sensores de calor infrarrojos crean un estado de relajación profunda y benéfica. Se produce un agradable calor por las ondas cortas de infrarrojo en una zona de frecuencias entre 780 y 1400 nm.

Puntos del cuerpo sobre los que actúan de forma directa los infrarrojos. En el resto lo hace de forma indirecta pero sí acentuada.

El calor puede mejorar el proceso de curación debido a que los vasos sanguíneos se dilatan. En consecuencia, el aumento de riego sanguíneo y el suministro de sustancias nutritivas a tejido celular se activan.

Por otra parte, el efecto benéfico del calor elimina tensiones musculares profundamente arraigadas y dolorosas. Especialmente en caso de inflamación, el calor infrarrojo puede mejorar la eliminación de sustancias inflamatorias, gracias a una mejor irrigación”.

Estimulación de capilares subcutáneos superficiales

El calor infrarrojo emitido por los sistemas de Andulación dilata los vasos capilares subcutáneos más superficiales (situados en la hipodermis), estimulando el flujo sanguíneo de los mismos.

Colocación estratégica

La colocación estratégica de los emisores de infrarrojos, ayuda a regular la temperatura corporal, previniendo así patologías derivadas de este problema, como por ejemplo, procesos fibromiálgicos.

Así mismo, su disposición específica contribuye a que el flujo sanguíneo se active con más rapidez y disminuyan las inflamaciones.

Los infrarrojos se utilizan habitualmente en medicina y fisioterapia para diversas funciones curativas, paliativas y de remisión del dolor.

LA POSICIÓN DEL PACIENTE

La posición de cúbito supina del paciente provoca una mayor relajación, ya que la columna vertebral no soporta peso del cuerpo. La elevación de las piernas también favorece el retorno sanguíneo y un correcto drenaje linfático durante una sesión de Andulación.

Al adoptar esta posición, y gracias a las correctas acomodaciones en la zonas cervical, dorsal y de las extremidades inferiores, el paciente se encuentra totalmente relajado y no padece tensiones en su masa muscular. Así se consigue una mayor efectividad: cuanto mayor sea la relajación, mayor será la asimilación del tratamiento.

ZONA ABDOMINAL CON CINTURÓN VENTRAL

Con la ayuda del Cinturón Ventral potenciamos la efectividad de la Andulación en la zona abdominal, favoreciendo la estimulación linfática en la zona y trabajando de forma activa la musculatura abdominal. El cinturón ventral intensifica los impulsos a nivel del vientre y el tronco. De esta manera, las vibraciones penetran más profundamente en el cuerpo.

La posición del paciente es fundamental para el funcionamiento de cualquier tipo de terapia fisioterapéutica.

REFLEXOLOGÍA PODAL

La reflexología podal, reflexoterapia o terapia zonal es la práctica de estimular puntos sobre los pies, llamados “zonas de reflejo”, basada en diferentes estudios, donde ese masaje tendrá un efecto beneficioso en un órgano situado en otro lugar del cuerpo. La reflexoterapia y la digitopuntura (opresión en puntos concretos y bien especificados) podría aliviar numerosas dolencias tales como el dolor de espalda, dolor en el cuello, estreñimiento, gastritis, dolores menstruales, asma, cefalea, stress, problemas circulatorios, entre otros.

Hay una conexión entre las zonas de reflexología de los pies y los órganos del cuerpo individuales correspondientes. Cuando estos diferentes puntos son tratados con masaje, todo el cuerpo se estimula. Al estimular las zonas de reflexología de los pies, es posible influir en los correspondientes órganos y tejidos del cuerpo.

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